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sábado, 4 de abril de 2015




Hoy sólo quiero acurrucarme entre los brazos
que alguna vez me dieron escalofríos.
Hoy quiero hundirme en tu pecho de cielo nocturno,
en la oscuridad de tu cuello, en la protección de tu pelo suelto.
Hoy quiero verte, bella.
No quiero que te vayas, no quiero decir nada.
En silencio, mirame.
Dejame verte.

Respirá tranquila.

domingo, 8 de febrero de 2015

Intentó dejar de romperse, pero el mundo a su alrededor la asfixiaba, la aplastaba, le obstruía la respiración. Cada rajadura, cada grieta cedía bajo el peso del mundo, lo sentía en los huesos. Sus pulmones colapsaron bajo el peso de tantas expectativas puestas en sus hombros.
Soñó ser lo que quería y estaba convirtiéndose en lo que esperaban. No quería.
¿Revolución? ¿Otra vez? Ya no estaba para eso. Decidió malgastar horas nuevamente.
Rebelde con causa esta vez. ¿Qué causa? El silencio.
No la oían, ya no podía gritar, ya no salía nada de su boca y en un intento casi desesperado por hacerse oír… su pecho reventó.
Un mar de letras rojas brotaron sin parar desde el hoyo oscuro y profundo en medio de su pecho. Las vísceras que se veían aún temblaban, felices porque por fin se sentían livianas.
Así anda por la vida, medio muerta, aún sangrando, sus heridas no fueron hechas para sanar; sus letras rojas caen gota a gota por su pecho blanco como un pequeño reguero de lágrimas. Tal vez así es… Si.
Tal vez es su alma hecha un bollito que llora promesas que nadie cumplió. Tal vez fue eso mismo lo que la ahogó en un principio.

Tal vez aún hay tiempo. Tal vez sólo necesita alguien que se anime a escuchar y que la abrace fuerte. No es más que una nena con miedo; con mucho, muchísimo miedo.

lunes, 5 de mayo de 2014

Un salto

Siento un nudo en el pecho
              necesito dejarlo volar.
Veo la cornisa bajo mis pies.
             Nada duele si salto.

Pero me pesa mucho el pasado
              me ata a esta tierra el presente
 sigo pensando un futuro.

                  Nada duele si salto
 ¿Y si me quedo?
           ¿Y si sigo sangrando otro poco?
 ¿Cuánta sangre queda?
  ¿Cuántas armas aún no probó en mi?
    ¿Cuánto falta para que se canse de lacerarme las alas?
¿Va a cansarse antes que yo?

Desde acá arriba veo todo el mundo que me rodea
                No es mío ni va a serlo.
No lo quiero, apesta a muerte y mentiras
         A gente sin rostro, con máscaras mudas.

Nada duele si salto.
       Pero sigo en shock.
Nada duele si salto.
          Pero soy cobarde.
Me niego a dejarme caer.

Veo la cornisa bajo mis pies
        Pero no la siento ahi.
No me siento.
          Ni siquiera sé si la sangre en estas heridas es mia.

Tengo que dejarme volar
          pero me da miedo.
 Me arrancó las alas sin motivo,
           sin autoridad, sin avisar.

Tengo un nudo en el pecho,
       no es un nudo, es un bollito...
        tengo un bollito de alma en el pecho.
Se quiebra fácilmente, no dejo que lo toquen.
         
Tengo un miedo en las costillas...
        me está carcomiendo el pecho.
 Tengo una tristeza en las venas;
          me enferma el cuerpo, busca salir.
  Tengo un grito en la garganta;
     me desgarra por dentro, me desarma...
                 necesita respirar, me asfixia.

  Tengo la certeza de que el dolor se irá si me animo a saltar.
            Pero me iré yo también.

Y eso si que no lo tengo en planes.

sábado, 31 de agosto de 2013

3.50 a.m

El calor que empieza asomarse de la mano de septiembre, al contrario de levantar mi autoestima, me enfría el alma.
Viernes por la noche, madrugada de sábado. Recuerdos de sábados anteriores y una mano que sostenía la mía durante el día y una respiración casi musical que me mantenía tranquila por las noches, rebotando contra mi almohada, contra mi alma.
Tengo la aguda necesidad de estar en otro lado, y no aquí. El deseo, el anhelo de girar en mi cama en medio de la noche y escuchar su voz preguntando si estoy bien, o encontrarme con sus ojos entreabiertos y su sonrisa soñolienta que me hace sentir culpable al despertarla.
Tengo un perfume que camina enredado a mi, que me persigue donde vaya y hace que busque entre el mar de gente el rostro de quien sé que no hallaré-.
Tengo sus recuerdos enamorados de mi insomnio que se siente histérico por mi cabeza, y así corren los tres persiguiéndose, quitándome horas de sueño, en donde podría soñarla, o soñarnos, tal vez. De alguna forma más fácil, más sencilla y simple, sin tantas idas y vueltas de gente entre ambas.
Tengo los días de este Septiembre contados, tengo contados los días para encontrarnos y reconocernos nuevamente.
Tengo contados los días que faltan para volver a casa, para volver.


                                                            ▼

Y los días sin usted, mademoiselle
               son más largos y las noches
se hacen eternamente eternas.

El volver a casa no es el mismo
                 sin sus manos frías en mis bolsillos
y mis pasos no son los mismos
     si no siguen a los suyos.

martes, 26 de febrero de 2013

Cansada

Me duele el pecho. me están presionando demasiado. Necesito que me dejen respirar a mi manera... No quiero que me enseñen, que me expliquen como se debe hacer. Aprendí por mi cuenta y así me parece más cómodo.
Necesito que me den espacio, el aire está muy viciado y me cuesta moverme con delicadeza. Estoy pesada, cansada. tengo demasiados sentimientos dentro y necesito soltarlos.
No necesito más ayuda, más opiniones, más consejos. Tengo muchos, me confunden. Simplemente necesito tiempo, la oportunidad de demostrar que no me equivoco, que puedo estar bien.
No puedo más. No quiero otra careta, me quita la respiración y el brillo de los ojos. Necesito aire, viento, luz. me cansé. Tengo demasiadas cosas en la mente, y ni siquiera me pertenecen; necesito un silencio.
Es demasiada presión, son demasiadas manos, este juego terrible en donde intentan moldearme no me gusta, es enfermizo.
No quiero tener que explicar por qué razón digo que NO, me parece que es muy obvio, no creo que todos merezcan saberlo, no creo ni busco que lo entiendan. Simplemente necesito aceptación.
Necesito la tranquilidad de un par de ojos que pretendí olvidar, necesito pensar con claridad mi próximo movimiento, no para calcular, simplemente para caminar más segura.
La única manera de aprender a volar es soltarme, es saltar. No pueden mostrarme cómo, no pueden volar por mí. Simplemente quiero ser. Necesito que me dejen serlo.
Mis pulmones están por colapsar de tantas palabras no dichas. Esto está por explotar si no hago algo por cambiarlo. Estoy decidida. No estoy pidiendo permiso, no voy a pedir disculpas. Voy a SER.

                        ∞ † ∞

Si tan sólo pudiera frenar,
                 pensar por un momento,
parar a descansar.

Necesito bajar de este mundo un rato.
                  Te necesito cerca,
los necesito lejos.

Necesito respirarte, para calmar mi ansiedad
                parar de buscarte un segundo,
necesito que me encuentres
                     y que me muestres en dónde estoy parada.
Hay demasiadas palabras rotas en el aire.
                   Hay mucha soledad.


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Dame un tiempo

El título de un blog nunca le sentó mejor a mi ánimo.
Estoy intentando levantar vuelo otra vez, porque me quebraron las alas de un manotazo. Cuesta volar pro ahora... duele, no me sale... tal vez no tengo ganas.
Necesito un respiro, un descanso... necesito tomarme un tiempo para rever algunas cosas, para ver qué es lo que pasa si me alejo, qué es lo que sale.
Necesito intentar manejar un poco todo esto que me pasa, necesito un poco de viento en la cara -viento del natural, no de las pestañas de nadie- necesito saber qué es lo que siento, al menos tener un vestigio.
Tal vez sean sólo unos días... tal vez un poquito más... Pero necesito irme un  momento, para poder regresar y vivir el reencuentro.
Hasta pronto a quien lo lea. (Si es que alguien lo lee, y si le interesa. Sino, supongo que no leerás esto :P )

Si me dejo a mi misma respirar un rato
                 hacer un cambio de aire, un cambio de mente
volveré fresca y nueva
                           reverdeceré como un brote tras una buena y merecida lluvia.

jueves, 11 de agosto de 2011

Muchas veces me despisté pero nunca antes había dejado pasar tantos años entre un pestañeo y otro.
Desaparecí durante un tiempo indeterminado y me fui a algún lugar que probablemente no exista en donde sucedieron cosas que probablemente sean mentira, o probablemente no. Probablemente no lo sepa explicar.
Me cuuestiono constantemente si en realidad no pasan años cada vez que cierro los ojos y me alejo de todos, cada vez que respiro profundo y siento ese perfume que me hace recordar muchas cosas y olvidar tantas otras.
Me cansé de dar explicaciones a quienes no las merecen ni las piden correctamente y simplemente me cansé de dejar que el tiempo pase volando.
Me cansé del invierno y de esconderme bajo un flequillo al que utilizo como armadura para mirarte con cuidado, para ocultar mis lágrimas solapadamente cuando alguna pregunta me lastima.
me cansé del invierno porque el frío me hace enamorarme más, porque te veo menos y más te necesito.
Me cansé de esta histeria, de esta historia; me cansé de cansarme de cosas que no puedo evitar y me cansé.
Probablemente no lo leas. Probablemente no lo esntiendas, probablemente no haya sido necesario escribirlo así, probablemente borre esto en cuanto ya no esté cansada.
Probablemente te siga extrañando hasta la primavera, hasta que el calor nos vuelva a juntar, como mariposas, o enredaderas; probablemente te extrañe hasta que el beso de mi ventana vuelva a florecer.
Probablemente...